La contaminación cruzada se
produce cuando microorganismos patógenos (dañinos), generalmente bacterias, son
transferidos por medio de alimentos crudos, manos, equipos, utensilios a los
alimentos sanos.
Existen tres maneras en las cuales puede
existir contaminación cruzada:
1.
De comida a comida: un
alimento puede contaminarse con bacterias de otras comidas. Es especialmente
peligrosa si las comidas crudas (pollo crudo, verduras crudas, por ejemplo)
tienen contacto con alimentos cocidos.
2.
De persona a comida:
las personas pueden ser fuente de contaminación, por eso debe tenerse especial
cuidado en el lavado de manos y utilizar mecanismos para evitar contaminación.
3.
De equipos y/o
utensilios a la comida: los elementos que utilizamos en la cocina, pueden
transferir contaminación a los alimentos, si es que estos no son bien lavados
y/o desinfectados.
Las
bacterias que generalmente se encuentran en los alimentos, en su mayoría son
eliminadas durante la cocción o el lavado en el caso de las frutas y verduras.
Pero si estos alimentos una vez cocidos o lavados toman contacto con alimentos
crudos (carnes, pescados) o sin lavar (vegetales, frutas, etc.), pueden
recontaminar.
Es
importante evitar el contacto entre los alimentos crudos y cocidos, preparados
o listos para consumo ya que estos últimos pueden contaminarse al no requerir
cocción posterior que elimine las bacterias.
Los
alimentos listos para consumir son los que no requieren cocción o mayor
preparación antes de ser consumidos. Por ejemplo: las frutas y verduras listas
para consumir, el pan, fiambres, quesos, helados, bebidas, dulces, condimentos,
etc. Son los de mayor riesgo.
Las
bacterias pueden pasar de un alimento a otro por contacto directo entre ellos o
sus jugos o a través de:
·
Las manos de las
personas que los manipulan.
·
Los utensilios de
cocina usados durante la preparación (tablas de picar, cuchillos, entre otros).
·
Las superficies de la
cocina que tienen contacto con el alimento (mesas, tablas, etc.).
Para evitar la contaminación cruzada:
·
Separe siempre las
carnes crudas de los alimentos cocidos o listos para consumir durante su
almacenamiento y preparación.
·
Lave siempre sus manos
con agua y jabón entre la manipulación de los alimentos crudos y cocidos o
listos para consumir.
·
Cuando realiza las
compras, guarde los productos como carnes, aves y pescados en bolsas separados
del resto de los alimentos. Separe los productos de limpieza de los
comestibles.
·
Cuando realiza las
compras, deje para el final los productos perecibles.
·
Coloque las carnes
crudas en recipientes cerrados, en la parte inferior del refrigerador o bien en
el sector que el fabricante haya destinado a las carnes.
·
Use recipientes y
utensilios diferentes (fuentes, cuchillos y tablas de cortar), para manipular
alimentos crudos y cocidos. Lávelos minuciosamente entre usos.
·
Mantenga todas las
superficies, equipos y utensilios de cocina y bar limpios (desinfección
frecuente, idealmente con cloro diluido en agua)

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